Luego de la revolución industrial la producción de las empresas se vio inmersa en un alza increíble. Las máquinas hicieron posible que el trabajo se llevara a cabo en mucho menor tiempo, por lo que la manufactura de los distintos artículos que llevaban dos o tres horas de elaboración, normalmente, pasó a ser de minutos.

A raíz de esto se dio el fenómeno de la producción en masa. los mercados se abarrotaron. Por tal motivo ya un solo contador y un administrador, no bastaban, sino que fue necesario disponer de tantos como indicara el índice de facturación de cada empresa

Con el devenir de los años, y la entrada en juego de la llamada “Cuarta Revolución”, que no es más que la manera como se conoce a la revolución tecnológica, se han ideado una serie de programas computacionales que permiten a las compañías facilitar el trabajo de los contadores y administradores, llevando así un registro más eficiente de cada transacción.

La elaboración de un software de gestión para empresas y autónomos (este último se refiere a los trabajadores independientes) por parte de los desarrolladores de programas informáticos, vino a significar un gran avance para los todos los consorcios.

Tanto ha sido la ayuda que han prestado estos algoritmos para la agilización, facturación y cobro de las distintas transacciones empresariales, que hoy en día es difícil imaginar el buen desenvolvimiento de la administración de las corporaciones a nivel mundial sin dichos programas.

Las empresas, los autónomos y los softwares de gestión

Existen, básicamente, dos tipos de algoritmos desarrollados para ayudar en la administración de cualquier compañía. Se tienen los softwares de planificación de recursos empresariales, o E. R. P., por sus siglas en inglés; y los softwares para la gestión de clientes, o C. R. M., también por sus siglas.

Cada tipo de programa responde a los procesos empresariales básicos: los internos, de producción; y los externos, de veta y atención al cliente. Por supuesto, hay softwares de gestión más avanzados que otros, según la disponibilidad económica de cada empresa. Es necesario acotar también que cada uno de esos programas se ajusta a las necesidades de cada consorcio.

Ahora bien, toda compañía y todo trabajador independiente legalmente institucionalizados en la actualidad deben contar, como mínimo, con uno de cada uno de los softwares de gestión antes mencionados, esto, por supuesto, si dichos empresarios no desean ser devorados por la competencia.

Tanto las actividades internas relacionadas con la compra y transformación de las materias primas, como la venta de los productos y la selección de estos por parte del cliente, todo, absolutamente todo está canalizado por medio de estos softwares. El objetivo principal es lograr la mayor producción interna y la mejor atención con el menor esfuerzo y tiempo posible.

Los softwares de gestión, sus costos y el ahorro del tiempo

Sí, estos programas tienen un costo muchas veces elevado, sin embargo, la manera como ayudan a optimizar cada proceso en la empresa hace que esa inversión realizada se recupere en meses, y, a veces, en muchos casos en tan solo días.

Todo en el desenvolvimiento de la vida actual radica en el ahorro del tiempo. La gente, los clientes no tienen ningún interés en perder su tiempo, y mucho menos los empresarios.

Por tal razón, la única meta que se plantearon los desarrolladores de estos programas fue lograr facilitarle los procesos de administración a las empresas, así como también optimizar todas sus operaciones, generando, de manera indirecta, fluidez en la atención de los usuarios.

Aquellas empresas o negocios individuales que en pleno siglo XX aún no poseen uno de estos softwares, presentan unas proyecciones futuras poco alentadoras. Crecer en esta economía actual implica amoldarse a los cambios tecnológicos que se van dando, sobre todo si estos están pensados para el desarrollo de la competitividad y eficiencia de las corporaciones.

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